Netflix estrena «María, la Caprichosa», una ambiciosa serie producida por Caracol Televisión en alianza con la plataforma global, que marca un hito para la industria audiovisual colombiana y para la representación de las mujeres afrodescendientes en la pantalla.
Con más de cincuenta capítulos y la participación de más de doscientos actores y actrices afrodescendientes, la serie se posiciona como una de las producciones más significativas del audiovisual nacional reciente, tanto por su escala como por su apuesta política, ética y narrativa.

Desde sus primeros minutos, «María, la Caprichosa» reconoce estar inspirada en el primer capítulo de «Soñar lo imposible», libro de ficción escrito por Paula Moreno, exministra de Cultura y actual directora ejecutiva de la Fundación Manos Visibles.
La obra toma como base la historia real de María Roa, lideresa afrocolombiana y fundadora del sindicato de trabajadoras domésticas, cuyo liderazgo transformó los derechos laborales de más de un millón de mujeres en Colombia.
Más que una serie biográfica, la producción se construye como una reivindicación de la memoria afrocolombiana, defendiendo la idea de que estas historias deben ser contadas desde su origen y desde la voz de la propia comunidad.
“Durante décadas, las mujeres negras hemos sido objeto del relato y no sujetas de la narración. Nuestra presencia como escritoras, guionistas, directoras y creadoras detrás de cámaras ha sido históricamente limitada. Por eso celebramos que esta obra exista y llegue a la pantalla, porque pone en el centro una historia real de liderazgo colectivo y transformación estructural impulsada por mujeres negras”, afirmó Paula Moreno, presidenta de la Corporación Manos Visibles.
La serie no solo celebra la figura de María Roa, sino también a todas las trabajadoras domésticas que, junto a ella, hicieron posible un cambio histórico en el país. Al mismo tiempo, recuerda una verdad incómoda pero necesaria: el reconocimiento a las creadoras, y especialmente a las mujeres negras, sigue siendo frágil dentro de la industria cultural.

En este contexto, el crédito no es un detalle menor, sino una forma de preservar la memoria, crear referentes y abrir posibilidades futuras.
“No hablamos desde el ego.
Hablamos desde la ética.
Reconocer no es simbólico: es justicia narrativa.”
Con su llegada a Netflix, «María, la Caprichosa» se consolida como una serie que trasciende el entretenimiento para convertirse en un acto de memoria, representación y resistencia cultural.











