Llega a la pantalla una historia que refleja el panorama de las aventuras juveniles, una película con protagonistas deseosas de dar ese gran salto en el que las hormonas y los anhelos brotan y bailan frenéticamente con la música de lo inaplazable.
Dirigida por Olivia Wilde, que le da un toque de irreverencia, ese concepto que en las historias juveniles se ha perdido y que les ha restado interés a las producciones de jóvenes estudiantes. Protagonizada por Beanie Fedstein y Kaitlyn Dever, dos jóvenes actrices de un talento promisorio que le imprimen a los personajes matices únicos y generan en el espectador grandes emociones que vale la pena experimentar.

Cuando estamos en la juventud, vemos la vejez como una etapa demasiado lejana; esta es una generación que se niega a resignarse al aburrimiento en tiempos de la tecnología y las redes sociales, Amy y Moly ya le han entregado su corta vida a preparar su gran intelecto para un futuro lleno de títulos y estudios, pero han quebrantado una regla original: solo se es joven una vez y ellas son las jóvenes más viejas del mundo.
(Zac Efron es Ted Bundy, el asesino serial más famoso de Estados Unidos)
Es una historia fresca y divertida en la que dos amigas deciden cerrar los libros, apagar la computadora y recuperar el tiempo de diversión que perdieron entre ecuaciones, filosofía y ensayos.
@gonzalezcrisd








